Zen frases

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citas japonesas sobre el zen

El zen es una filosofía que nació del budismo Mahayana en el siglo XI. El zen pone menos énfasis en las antiguas prácticas religiosas y se centra en la meditación, el desinterés y la unidad en el universo. Algunos de los principios principales de la filosofía Zen son la negación del ego, el enfoque en la interconexión en el universo, el reconocimiento del apego como fuente de sufrimiento y la comprensión de que la percepción humana es defectuosa. Aunque estos principios se basan en las normas del budismo, la mayoría de ellos están relacionados con los valores de Asia oriental, como el taoísmo y el confucianismo. A continuación se presenta un resumen de los principios del budismo zen japonés elaborado por el doctor Adam Acar.
No existe el “tú” ni el “yo”.  No existe el “ego”: es sólo algo que suponemos que existe.    No existe el yo, también conocido como “anatta”. Como el universo está siempre en transformación, no tenemos yoes fijos ni ego, siempre cambia y no es algo sólido que deba ser apreciado o glorificado. Tú no eres tus pensamientos, no eres tus dolores, no eres tus emociones. Como dijo Dogen: “Estudiar el Zen es estudiar el yo. Estudiar el yo es olvidar el yo. Olvidar el yo es ser despertado por todas las cosas”. La separación entre el yo y los demás es sólo una ilusión que desaparece cuando estamos despiertos.

la paz es cada paso

“Simplemente estoy diciendo que hay una manera de estar cuerdo. Estoy diciendo que puedes deshacerte de toda esta locura creada por el pasado en ti. Simplemente siendo un simple testigo de tus procesos de pensamiento. Es simplemente sentarse en silencio, presenciando los pensamientos, que pasan ante ti. Simplemente presenciando, sin interferir, ni siquiera juzgando, porque en el momento en que juzgas has perdido el testigo puro. En el momento en que dices “esto es bueno, esto es malo”, ya has saltado al proceso de pensamiento. Se necesita un poco de tiempo para crear una brecha entre el testigo y la mente. Una vez que la brecha está ahí, te llevas una gran sorpresa, que no eres la mente, que eres el testigo, un observador. Y este proceso de observación es la alquimia misma de la verdadera religión. Porque a medida que te arraigas más y más profundamente en la observación, los pensamientos empiezan a desaparecer. Tú eres, pero la mente está completamente vacía. Ése es el momento de la iluminación. Ese es el momento en que te conviertes por primera vez en un ser humano incondicionado, cuerdo y realmente libre.”

dichos zen cortos

Las enseñanzas del zen encierran una sabiduría abrumadora que puede parecer un fuerte contraste con los valores de nuestro mundo moderno. Sin embargo, las personas que aprecian la conciencia espiritual, la paz, el equilibrio y el desprendimiento de las posesiones materiales encontrarán en el Zen una valiosa fuente de inspiración y perspicacia.
En las enseñanzas del Zen, los obstáculos se ven como retos que hay que superar. Los obstáculos también son cruciales para enseñarnos nuestros puntos fuertes y débiles. El camino nunca es fácil porque, de lo contrario, nunca creceríamos ni encontraríamos nuestra brújula interior.
El zen no tiene nada que ver con la emoción, la felicidad o la alegría. Se trata más bien de estar centrado en el momento presente y estar en paz con lo que el presente ofrece. Incluso en los momentos más sencillos de nuestra rutina diaria, hay atisbos de lo divino.
El Zen se basa en el compromiso y la concentración. El mayor logro de la práctica del Zen es ser capaz de encontrar la paz y la plenitud en cada segundo de la vida. Además, ser zen es no tomarse las cosas demasiado en serio.
La presencia total de la mente y el espíritu es un requisito previo para comprender la esencia del Zen. Hay que aprender a comprometerse plenamente con el entorno y observar con serenidad el flujo de pensamientos y emociones que nos invaden cada minuto.