Postura sobre la cabeza

Postura sobre la cabeza

eficacia de las ortesis posturales

El hombro corre un alto riesgo de lesión durante los deportes por encima de la cabeza, en particular en las actividades de lanzamiento o golpeo, como el béisbol, el tenis, el balonmano y el voleibol. Con el fin de crear una base científica para la prevención de lesiones recurrentes en los deportistas de cabeza, es necesario dar cuatro pasos: (1) es necesario definir los factores de riesgo de lesión y de reincidencia; (2) los factores de riesgo establecidos pueden utilizarse como criterios de retorno al juego, con valores de corte basados en bases de datos normativas; (3) estas variables deben medirse utilizando herramientas y procedimientos de evaluación fiables y válidos; y (4) es necesario diseñar e implementar programas de entrenamiento preventivo en el programa de entrenamiento del deportista para evitar la reincidencia. En general, se han definido tres factores de riesgo que pueden constituir la base de las recomendaciones para la prevención de las lesiones recurrentes y la vuelta al juego después de la lesión: el déficit de rotación interna glenohumeral (DGI); la fuerza del manguito de los rotadores, en particular la fuerza de los rotadores externos; y la discinesia escapular, en particular la posición y la fuerza de la escápula.

corrector postural para el pinzamiento del hombro

Si eres como los millones de personas que utilizan herramientas electrónicas como el teléfono móvil, la tableta, el portátil o el ordenador de sobremesa, probablemente hayas pasado horas y horas mirando la pantalla con la cabeza inclinada hacia delante, como es habitual en una postura de cabeza adelantada. Otras situaciones que pueden llevarte a mantener la cabeza por delante de los hombros son la lectura de libros, el tiempo que pasas al volante o viendo la televisión.
Sea cual sea la causa, la migración de la cabeza a esta posición adelantada puede acabar provocando una hiperactividad muscular y un conjunto complementario de músculos hipoactivos. Este patrón de distorsión postural, conocido como síndrome cruzado superior (SCS), puede dar lugar a desequilibrios en el tono o la sincronización de los músculos, lo que a menudo conduce a patrones de movimiento deficientes y, en esta sociedad de alta tecnología, a una mayor tensión en las articulaciones de la cabeza, el cuello y los hombros.
Una mala postura a cualquier nivel puede provocar desequilibrios musculares. Esto puede tener un efecto de goteo en el resto del cuerpo, no sólo en las áreas locales del cuello y los hombros. Una secuencia asociada de desequilibrios musculares en la región de la cadera, refiere

faja escapular

¿No es emocionante poder ir al gimnasio al salir del trabajo al final del día? Sin embargo, una vez allí te das cuenta de que tienes los hombros muy rígidos cuando intentas hacer levantamientos por encima de la cabeza. Esto ocurre más a menudo de lo que crees, y se debe a que la postura diaria en el trabajo puede afectar a tu capacidad para levantar por encima de la cabeza.
Cuando levantas el brazo por encima de la cabeza, este movimiento también provoca un movimiento en el omóplato y la columna vertebral. El movimiento completo del brazo por encima de la cabeza requiere extender (o doblar hacia atrás) las articulaciones de la parte media de la espalda. Pruébalo: desde una posición sentada muy encorvada, intenta levantar el brazo hacia arriba. A continuación, ponte en una postura más erguida y vuelve a levantar el brazo. ¿No es mucho más fácil la segunda vez?
Los que tienen un trabajo de oficina típico tienden a pasar el día encorvados o en una posición flexionada. Cuando permanecemos en esta posición encorvada durante horas y horas a diario, podemos dificultar o incluso perder la capacidad de movernos en sentido contrario. Si la columna vertebral se vuelve rígida o pierde la capacidad de moverse en extensión, entonces es mucho más difícil no sólo alcanzar sino también levantar pesos por encima de la cabeza.

ejercicio de refuerzo escapular

Hacer un movimiento por encima de la cabeza es algo novedoso para la mayoría de la gente cuando comienza su andadura en Crossfit. A no ser que hayas sido gimnasta o levantador de pesas en el pasado, la mayoría de nosotros no levantamos nada más que un niño por encima de la cabeza muy a menudo. Los trabajos de oficina y la inactividad suelen provocar un deterioro de la postura, lo que hace que levantar más de 10 kg por encima de la cabeza sea un reto.
Si se adopta la posición de escritorio (o se conduce mucho), lo que suele ocurrir es que nos volvemos más cifóticos (redondeados) por la parte media de la espalda y los hombros. Nuestra cabeza empieza a sobresalir más allá de la línea de gravedad en lo que los fisioterapeutas llaman comúnmente “postura de la cabeza hacia delante”. Nuestros hombros se giran más internamente por pasar tiempo escribiendo en el ordenador, lo que provoca un acortamiento de los músculos del pecho (pectoral mayor, pectoral menor) y un alargamiento de los músculos de la parte media de la espalda (romboides, trapecios medios). Y entonces acabas teniendo un aspecto parecido a este: