Historia del yoga

Historia del yoga

Shavasana

¿Te has preguntado alguna vez si el yoga es una religión? Lo analizamos: desde las raíces del yoga en el hinduismo, el cristianismo y el budismo, hasta su evolución moderna como práctica espiritual y filosófica.
Tiene en común con muchas religiones la idea de la contemplación personal; de encontrar un sentido personal de paz, satisfacción y el significado más profundo de la vida. Sin embargo, a diferencia de la religión, no tiene un credo formal, ni un conjunto de rituales u obligaciones, a menos que se cuente la disciplina de una práctica regular.
Tanto los budistas como los hindúes cantan el mantra sagrado “Om” durante la meditación. Se dice que el “Om” es el sonido de la armonía en el universo. Sin embargo, se puede cantar “Om” sin pertenecer a una religión, ya que el mantra no es necesariamente religioso, sino que se trata más bien de sentirse conectado con otras personas.
Aunque las ramas modernas del yoga ya no son religiosas, el yoga conserva sus raíces en la contemplación y la reflexión. Sin embargo, los yoguis del siglo XXI, sean religiosos o no, pueden seguir experimentando ese sentido de sí mismos y de su lugar en el mundo, un bonito hilo que nos conecta con otros yoguis del pasado y del presente.

Una historia del yoga moderno

Imagina que eres un guppy en una pecera. Nadando entre las algas falsas y el pequeño castillo de plástico. Si eres precoz, tendrás un vago presentimiento de que hay algo pequeño o falso en tu pequeño mundo. Y últimamente, las olas han aumentado. Tu agua chapotea y se arremolina. ¿Qué está pasando?
Esto es lo que ha sido ser un nerd del yoga de habla inglesa en la última década. Las olas provienen de investigadores del yoga como Norman Sjoman, Suzanne Newcombe, Elizabeth de Michelis, David Gordon White y otros, que llevan tu pecera por el sinuoso camino de la historia y la antropología del yoga. Puede que hayas oído hablar de la relación del yoga con la lucha india, de la invención del gurú moderno y de cómo algunos yoguis no eran precisamente conocidos por su no violencia. En 2010 se lo cedieron a Mark Singleton, cuya publicación de Yoga Body: The Origins of Modern Posture Practice (Cuerpo de yoga: los orígenes de la práctica de la postura moderna) provocó una pequeña vorágine, arrastrándote a la posibilidad de que todo lo que habías llegado a creer sobre el yoga a través de su publicidad moderna pudiera ser un mito. Mientras estabas allí abajo también oíste algo sobre la apropiación cultural, pero estabas jadeando y no pudiste entenderlo del todo.

Bikram yoga

El yoga (/ˈjoʊ.ɡə/ (escuchar);[1] sánscrito: योग, lit.  ’yugo’ o ‘unión’ pronunciado [joːɡɐ]) es un grupo de prácticas o disciplinas físicas, mentales y espirituales que se originaron en la antigua India, destinadas a controlar (‘yugo’) y aquietar la mente, y a reconocer la ‘conciencia-testigo’ desapegada como no tocada por las actividades de la mente (Citta) y el sufrimiento mundano (Duḥkha). Existe una amplia variedad de escuelas de yoga, prácticas y objetivos[2] en el hinduismo, el budismo y el jainismo,[3][4][5] y en todo el mundo se practican formas tradicionales y métodos modernos de yoga[6].
A grandes rasgos, existen dos tipos de teorías sobre los orígenes del yoga. El modelo lineal sostiene que el yoga tiene orígenes arios, tal y como se refleja en el corpus textual védico, y que influyó en el budismo; según Crangle, este modelo es apoyado principalmente por los eruditos hindúes. El modelo de síntesis sostiene que el yoga es una síntesis de prácticas indígenas no arias con elementos arios; este modelo es el preferido por los estudiosos occidentales[7].
El término “yoga” en el mundo occidental suele designar una forma moderna de hatha yoga y una técnica de acondicionamiento físico, alivio del estrés y relajación basada en posturas,[21] que consiste principalmente en las asanas,[22] en contraste con el yoga tradicional, que se centra en la meditación y la liberación de los apegos mundanos[21][23] Fue introducido por gurús de la India, tras el éxito de la adaptación del yoga sin asanas de Vivekananda a finales del siglo XIX y principios del XX,[24] que introdujeron los Yoga Sutras en Occidente. Los Yoga Sutras cobraron importancia en el siglo XX tras el éxito del hatha yoga[25].

Yoga caliente

¿Conoces la historia del yoga? Desde sus orígenes orientales en el Valle del Indo, las enseñanzas del yoga han viajado a lo largo y ancho, y han logrado una aceptación transnacional y transcultural en todo el mundo. Sin embargo, esta práctica sagrada ha pasado por bastantes transformaciones. Es muy posible que el yoga que conocemos, amamos y practicamos hoy en día ni siquiera sea el verdadero yoga, sino una práctica auxiliar que ha sido rediseñada, reenvasada y redistribuida para satisfacer a todos.
Aunque parece que hay más estilos, escuelas y métodos de yoga que verdaderos yoguis, la definición clásica de yoga de Patanjali, del siglo IV-V de nuestra era, sigue siendo el núcleo de todo: controlar la mente y sus estados siempre cambiantes. La palabra yoga procede del sánscrito “yuj”, que significa “unir”, o unión, en referencia a la fusión de los dos seres: el individuo y el supremo. Te conviertes en un verdadero yogui cuando aprendes a equilibrar tu mente y tu cuerpo para afrontar mejor los problemas y las carencias que la vida siempre te depara.